Nov 20, 2017 in Actualidad en diseño y cursos, Artículos en ESPAÑOL, Diseño gráfico

Recuerdo mis años de trabajo como diseñadora gráfica en estudios y agencias, donde un papel esencial lo desarrollaban los comerciales. Sí, aquellos profesionales que con más o menos dedicación y empatía buscaban posibles clientes potenciales para traer al estudio y poder formalizar la venta de un diseño de catálogo comercial, un folleto de producto, un tríptico de servicios, un diseño de logotipo con imagen corporativa… lo que fuera.

“Vender” las creaciones de los diseñadores no es tarea fácil. Tampoco lo es el interpretar lo que los clientes quieren, combinado con lo que en realidad necesitan… y todo ello saberlo transmitir al diseñador gráfico que finalmente desarrollará el proyecto y sus consiguientes retoques, correcciones y/o revisiones.

Los comerciales de cualquier sector son héroes, al menos para mi.

Aún hace 5 o 6 años, con búsquedas en la red como por ejemplo: “comercial del diseño gráfico”, se hallaban solicitudes para este tipo de puestos.
“Profesional multidisciplinar con experiencia demostrable”, “Conocimiento de idiomas”, “Persona que cumpla con los objetivos cuantitativos y cualitativos asignados” y “Buen nivel de conocimiento sobre el Diseño Gráfico actual”, eran algunos de los requisitos que se valoraban en aquellos tiempos.

Aunque todo eso ya es historia, porque actualmente ya no es nada frecuente encontrar estas ofertas de empleo, el mundo del diseño gráfico tiene y sigue teniendo una fuerte competencia y una inmensa necesidad de reconocimiento.

Al menos los que ya hace años que estamos en el sector (en mi caso… más de 28), sabemos la complejidad que conlleva el diseño gráfico en sí mismo, y “venderlo” ya es la “re-pera”.
Por contra, sigue sin valorarse como es debido, y las empresas aun no ven con claridad, la importancia del diseño gráfico. Es por ello que, con la crisis, los primeros puestos que se han “cargado” en los estudios y agencias son precisamente los comerciales.
Absurdo pero cierto. Cuanta más gestión comercial se necesita, es cuando se ha prescindido de estas figuras en la empresa.

Crear un equipo equilibrado de comerciales, bien organizados y dirigidos, enfocados a la gran cantidad de empresas y sectores con necesidades gráficas, publicitarias y comunicativas era un gran reto.

Captación de clientes, gestión del estado de los proyectos de diseño (con un seguimiento personalizado y exhaustivo), vocación comercial (ya que definitivamente no todos somos buenos en lo mismo), capacidad y hábito de trabajar por objetivos pautados… formaban parte de las muchas tareas y requerimientos que un “buen comercial” debía tener.

Las cosas han cambiado… y mucho.

Ahora se ponen esfuerzos económicos y/o temporales en conseguir clientes potenciales que deseen solicitar servicios de diseño gráfico, pero dispuestos a comunicarse vía mail (o como máximo verse la cara por Skype). Sin visitas presenciales, sin reuniones físicas… yo misma, dada mi infraestructura, soy la primera que debo adoptar este sistema para ser competitiva con mis precios de diseño gráfico, pero siempre manteniendo una máxima calidad en mis trabajos y diseños.

Es por todos conocida la efectividad de GOOGLE a estos niveles, pero…
• ¿Hasta qué punto hemos abandonado la figura comercial para tirar de tecnología SEO al 100%, dependiendo en exceso de ella? Atarse a Google no parece ser lo más inteligente de hacer, aunque en mi caso sí resulta ser muy efectivo, económico y rápido.
• ¿Volveremos a la “antigua usanza” usando el “picar puertas” o llamando por teléfono para ser escuchado?
Lo cierto es que no lo sé. Pero no debemos descartar nunca la idea de regresar a aquellos sistemas de venta más humanos, más tangibles y que los comerciales del diseño gráfico desarrollaban con esmero y asertividad.

Diseño gráfico para empresas y negocios. ¿Hay comerciales vendedores?

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